La Oficina del Presidente denunció una maniobra política en la negativa del Senado a aprobar los pliegos de los jueces propuestos por Javier Milei.
En un hecho sin precedentes en la historia argentina, el Senado de la Nación rechazó los pliegos de los Dres. Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, propuestos por el presidente Javier Milei para integrar la Corte Suprema de Justicia. La decisión generó un fuerte repudio por parte del Gobierno, que acusó a los legisladores de actuar en defensa de sus propios intereses judiciales, obstaculizando el normal funcionamiento del Poder Judicial.
Según el comunicado oficial de la Oficina del Presidente, los senadores dilataron la votación durante meses y finalmente optaron por rechazar las designaciones por razones políticas y no de idoneidad. El Gobierno denunció que la Cámara Alta se ha convertido en un “refugio de la casta política”, cuyo único propósito es obstruir el futuro de la Nación.
Para la administración de Milei, la negativa del Senado es una muestra más de la politización del sistema judicial, lo que representa una amenaza para la democracia. Desde el oficialismo aseguran que mientras la dirigencia política priorice su protección penal por sobre la normalización del sistema judicial, el derecho a la justicia seguirá condicionado en la Argentina.
Pese a este revés, el Presidente Milei reafirmó su compromiso de garantizar la independencia judicial y restaurar la confianza del pueblo en las instituciones. Según el comunicado, el mandatario utilizará todas las herramientas que la Constitución Nacional y el voto popular le confieren para avanzar en su objetivo de reformar el sistema de justicia en el país.