El Ejecutivo oficializó la disolución de la AFIP, dando lugar a la Agencia Nacional de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) como parte de las reformas estructurales impulsadas por el presidente Javier Milei.
En un paso clave para la reestructuración del Estado, el Gobierno nacional confirmó mediante el decreto 953/2024 la disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y su reemplazo por la Agencia Nacional de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Esta nueva entidad asume todas las funciones y responsabilidades que tenía la AFIP y se presenta como una estructura simplificada en manos del Ministerio de Economía, bajo la dirección de Luis Caputo.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, expresó la satisfacción del Gobierno ante el cambio: “El Gobierno anuncia muy felizmente que la AFIP dejará de existir”. En tanto, Florencia Misrahi, previamente a cargo de la AFIP, continuará liderando la ARCA según lo estipulado en el decreto 954/2024.
Uno de los objetivos centrales de la ARCA será optimizar los recursos humanos y materiales, con una reducción significativa de puestos directivos, eliminando un 45% de los cargos superiores y un 31% de los niveles inferiores en comparación con la estructura anterior. El artículo 5° de la normativa especifica que el personal mantendrá sus derechos adquiridos, lo que asegura una transición gradual en la estructura funcional y orgánica de la nueva agencia.
El Ejecutivo señala que la ARCA impulsará la capacitación y especialización de su personal en áreas estratégicas, permitiendo un régimen impositivo y de seguridad social más eficiente y contribuyendo a la capacidad del Estado para responder ante demandas sociales y regulatorias.