El senador Francisco Paoltroni impulsará un pedido de intervención federal contra el gobierno de Gildo Insfrán. La iniciativa reabre una discusión inédita sobre institucionalidad, federalismo y concentración de poder en una provincia gobernada hace décadas por el mismo espacio político.
La provincia de Formosa volvió al centro de la escena política nacional tras el anuncio del senador Francisco Paoltroni, quien confirmó que presentará un pedido formal de intervención federal al distrito gobernado por Gildo Insfrán.
La presentación se realizará el próximo martes en el Senado y contará con el acompañamiento del constitucionalista Daniel Sabsay. Según Paoltroni, en Formosa “no se respeta la forma republicana de gobierno” y existen condiciones suficientes para avanzar con una medida extrema que, durante décadas, ningún sector político se animó a impulsar formalmente.
El pedido de intervención federal abrió un debate profundo y sensible sobre los límites del poder político, la autonomía provincial y el funcionamiento de las instituciones democráticas.
Paoltroni sostiene que en Formosa existe un sistema de poder consolidado desde hace años que requiere una revisión institucional urgente. “Los formoseños van a dar testimonio de cómo es vivir bajo el régimen de Insfrán”, expresó el legislador al anunciar la iniciativa.
El planteo toma una dimensión inédita porque apunta contra una de las estructuras políticas más longevas del país. Gildo Insfrán gobierna la provincia desde 1995 y es uno de los mandatarios con mayor permanencia en el poder en toda América Latina.
Desde el oficialismo provincial rechazaron duramente la propuesta. Durante un acto en Puesto Ramona, Insfrán ironizó sobre Paoltroni y aseguró que este tipo de iniciativas aparecen “cuando no se puede obtener un lugar por el voto popular”.
“A vos no te va tan mal, gordito”, lanzó el gobernador en tono desafiante, retomando una recordada frase atribuida al ex presidente Raúl Alfonsín.
En la misma línea, el jefe del bloque justicialista en la Legislatura provincial, Agustín Samaniego, calificó el proyecto como uno de los mecanismos “más peligrosos” para el federalismo argentino.
Según sostuvo, intervenir una provincia sin un quiebre institucional implicaría “cruzar una línea que el federalismo no puede permitir”.
La discusión excede el escenario local y ya impacta en la política nacional. El planteo de Paoltroni cuenta con respaldo de sectores alineados al Gobierno nacional y vuelve a poner bajo la lupa el modelo político formoseño, cuestionado desde hace años por opositores y organismos de derechos civiles.
Al mismo tiempo, la propuesta abre un interrogante delicado para la democracia argentina: cómo actuar frente a estructuras de poder que se sostienen durante décadas sin alternancia política, pero surgidas del "voto popular".
El debate recién comienza, pero ya promete convertirse en uno de los temas institucionales más sensibles y polémicos del año.