El balotaje presidencial se desarrolló con una paridad extrema y mantiene en vilo al país. Los primeros sondeos mostraron una diferencia mínima entre los candidatos, mientras que el resultado oficial podría conocerse recién a mediados de julio.
Perú atraviesa horas de máxima incertidumbre política. El balotaje presidencial celebrado este domingo dejó un escenario de empate técnico entre la candidata de derecha Keiko Fujimori y el postulante de izquierda Roberto Sánchez, en una de las elecciones más reñidas de los últimos años en el país andino.
Más de 27 millones de ciudadanos estuvieron habilitados para participar de unos comicios que se desarrollaron con normalidad, aunque la extrema paridad entre ambos espacios impidió conocer rápidamente quién será el próximo presidente peruano.
Los primeros resultados de boca de urna otorgaron una leve ventaja a Fujimori, aunque con una diferencia inferior a un punto porcentual. Sin embargo, horas después, los conteos rápidos realizados por distintas consultoras reflejaron una tendencia distinta y ubicaron a Sánchez al frente por un margen mínimo.
Según el conteo rápido de Datum al 100% de las mesas relevadas, Roberto Sánchez obtenía el 50,14% de los votos frente al 49,86% de Keiko Fujimori. Por su parte, Ipsos también registró una ventaja ajustada para el candidato de izquierda, con 50,3% contra 49,7%.
Mientras tanto, el escrutinio oficial avanzaba lentamente y mostraba resultados parciales diferentes debido a la carga progresiva de mesas provenientes de distintas regiones del país. La autoridad electoral peruana informó que los resultados definitivos podrían conocerse recién el 15 de julio, una situación que prolongará la expectativa política durante varias semanas.
Ante este escenario, Sánchez llamó a la cautela y pidió esperar el recuento definitivo. "Nadie puede decir ya gané o ya perdí. Ahora empieza el conteo de verdad", sostuvo el candidato al referirse a la estrecha diferencia registrada por los sondeos.
Desde el espacio de Fujimori también evitaron proclamaciones anticipadas y convocaron a sus fiscales y militantes a defender cada sufragio durante el proceso de escrutinio. El vicepresidente de Fuerza Popular, Luis Galarreta, afirmó que el proceso electoral continúa y destacó la importancia de garantizar la correcta contabilización de cada voto.
La elección refleja la fuerte polarización que atraviesa Perú y deja abierta una definición que podría resolverse por apenas unos miles de sufragios. Mientras se aguarda el resultado final, el país permanece pendiente de un recuento que definirá quién conducirá los destinos de la nación en los próximos años.
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