La actividad industrial volvió a contraerse con fuerza, según el Indec. El desplome alcanzó a casi todos los sectores y consolida un inicio de año negativo para la producción manufacturera en Argentina.
La actividad industrial en Argentina registró en febrero una caída interanual del 8,7%, profundizando la tendencia negativa que ya se venía observando. Según el INDEC, el panorama es aún más preocupante al considerar el acumulado del primer bimestre, donde la producción manufacturera cayó un 6% frente al mismo período de 2025.
En términos mensuales, la serie desestacionalizada mostró una baja del 4% respecto a enero, mientras que la tendencia-ciclo apenas marcó una leve suba del 0,2%, reflejando una estabilidad frágil en medio de un contexto general de retracción.
El deterioro fue generalizado: 14 de las 16 divisiones industriales registraron números negativos. Entre los sectores más golpeados se destacaron:
A esto se sumaron otros rubros estratégicos como caucho y plástico (-15,7%), metales básicos (-12,5%) y alimentos y bebidas (-6,9%), este último clave por su peso en la estructura industrial.
En contraste, solo dos actividades lograron crecer y amortiguar parcialmente la caída general:
Sin embargo, estas mejoras no alcanzaron para revertir el escenario de contracción extendida que atraviesa la industria.
Los datos del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) reflejan un inicio de 2026 complejo para la industria argentina, con una caída extendida en sectores clave que impactan directamente en el empleo, la inversión y el consumo.
El informe del INDEC confirma que la actividad fabril continúa bajo presión, en un contexto económico desafiante que condiciona la recuperación del sector productivo en el corto plazo.