El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta dictó sentencia contra exdirectivos de la Regional Salta de AFIP por el delito de concusión, imponiendo penas de 4 y 3 años de prisión para los acusados. Dos empresarios fueron absueltos en el caso que involucra el pedido de dádivas a un contribuyente para regularizar su situación tributaria.
En un extenso juicio que inició el 4 de octubre pasado, el Tribunal Oral Federal N°2 de Salta emitió sentencia contra exdirectivos de la Regional Salta de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Rafael Resnick Brenner, exdirector, y Nicolás Fili, exjefe del Área Jurídica del organismo, fueron condenados a 4 y 3 años de prisión, respectivamente, por el delito de concusión.
La condena incluye también la inhabilitación por 5 años para ejercer cargos públicos y el pago de una multa de 90 mil pesos para ambos. Los acusados fueron juzgados por fraude a la administración pública, cohecho pasivo y concusión.
El juicio se llevó adelante a partir de la acusación impulsada por el fiscal general Carlos Martín Amad y la auxiliar Soledad Cabezas, representantes del Área de Transición del Ministerio Público Fiscal. Los exfuncionarios fueron acusados de pedir una suma de un millón y medio de pesos a un empresario local, Fredy Tejerina, para alivianar los problemas tributarios que enfrentaba.
El testimonio clave de Tejerina fue fundamental en el caso. Afirmó que acordó con Resnick Brenner y Fili el pago en tres cuotas, pero solo abonó dos de ellas a Fili, quien negó su vinculación con la maniobra.
En cuanto a las acusaciones de defraudación y cohecho, el tribunal absolvió a los empresarios Pablo Daniel Haddad y Federico Guijarro Jiménez por falta de pruebas. Se sostenía que habían recibido una coima para acceder a un reintegro de IVA, pero la fiscalía no logró probar la supuesta simulación de operaciones inexistentes.
El veredicto condena a exdirectivos de AFIP por el delito de concusión en Salta, mientras que los empresarios fueron absueltos por falta de pruebas en los cargos de defraudación y cohecho. El caso involucra el pedido de dádivas en nombre del Estado para regularizar la situación tributaria de un contribuyente.
El delito de concusión es un término legal que se refiere a un tipo de corrupción cometida por un funcionario público. En términos generales, se define como el acto en el cual un servidor público abusa de su cargo para exigir o solicitar dinero, bienes o ventajas indebidas a cambio de realizar un acto que ya está dentro de sus obligaciones legales o para omitir hacer algo que también es parte de su deber.
En otras palabras, la concusión ocurre cuando un funcionario público utiliza su posición de autoridad para extorsionar a una persona, empresa u otra entidad para obtener un beneficio personal ilegítimo. Esta práctica es considerada un delito porque viola la ética y la integridad en el ejercicio de la función pública.