Hasta el 31 de agosto, productores rurales de distritos clave de la provincia contarán con asistencia estatal tras las inundaciones que afectaron cultivos y actividad ganadera. Nación, Provincia y municipios trabajan coordinadamente para afrontar el impacto climático.
La Provincia de Buenos Aires declaró el estado de emergencia y/o desastre agropecuario en doce distritos afectados por fuertes lluvias e inundaciones, que ocasionaron daños severos en áreas rurales clave para la producción. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y se extenderá desde el 1 de marzo hasta el 31 de agosto de 2025.
Los municipios alcanzados por la resolución son: Guaminí, Bolívar, General Lamadrid, Carlos Casares, Puán, Tornquist, Tapalqué, Nueve de Julio, Saladillo, Roque Pérez, Coronel Suárez y Veinticinco de Mayo. En cada uno de ellos, la emergencia aplica a zonas específicas, determinadas por evaluaciones técnicas del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense.
La decisión fue adoptada el pasado 21 de mayo por la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario (CEDABA), presidida por Cristian Amarilla, subsecretario de Desarrollo Agrario. Este organismo se encarga de analizar eventos climáticos extremos y su impacto sobre la producción agropecuaria, conforme a la Ley 10.390.
En paralelo, el Gobierno nacional también se movilizó frente a la magnitud del temporal. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, mantuvo un encuentro con intendentes de la Segunda Sección Electoral para coordinar asistencias urgentes, principalmente en infraestructura rural y logística.
Fuentes oficiales subrayaron que el trabajo conjunto entre Nación, Provincia y municipios es clave para mitigar pérdidas y sostener la actividad en regiones altamente productivas. La declaración de emergencia permitirá activar alivios fiscales, financieros y operativos, en un contexto donde el cambio climático sigue generando impactos de gran escala en el campo argentino.