El indicador de JP Morgan alcanzó su nivel más alto del año después de haber marcado un piso de 402 puntos en julio. Un informe de Fernando Marull y Asociados identifica factores locales, internacionales, financieros y electorales detrás del movimiento.
El riesgo país argentino superó los 640 puntos básicos y alcanzó este lunes su nivel más elevado en lo que va de 2026. El movimiento marca un cambio importante respecto del piso de 402 puntos registrado en julio, cuando el indicador había alcanzado su mejor nivel durante la gestión de Javier Milei.
El índice elaborado por JP Morgan mide el diferencial entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y los títulos del Tesoro de Estados Unidos. En términos generales, una suba del indicador refleja una mayor prima que los inversores exigen para asumir riesgo argentino y, por esa vía, eleva el costo de financiamiento.
Pero detrás de la escalada no aparece una única explicación. Un informe de Fernando Marull y Asociados identifica cuatro factores que se combinaron durante las últimas semanas y que ayudan a entender el movimiento.
El primer elemento señalado por la consultora está relacionado con el escenario económico local durante agosto.
El informe menciona señales de menor actividad económica y cambios en las expectativas reflejadas por distintas encuestas. Según el análisis, esos datos modificaron la probabilidad que el mercado asignaba a la continuidad política del oficialismo y repercutieron sobre la cotización de los activos argentinos.
La cuestión doméstica aparece así como uno de los principales componentes del aumento reciente del riesgo país.
A las variables locales se sumó durante septiembre un escenario externo más exigente.
El informe apunta a tasas de interés más altas en Estados Unidos y a un mayor nivel de cautela entre los inversores internacionales, condiciones que suelen afectar especialmente a los mercados emergentes.
De acuerdo con la estimación de Marull y Asociados, aproximadamente 30 puntos básicos de la suba reciente estarían vinculados con factores internacionales, frente a una incidencia considerablemente mayor de los factores domésticos.
El tercer punto tiene una mirada puesta directamente en el próximo año.
La consultora advierte sobre una menor acumulación de reservas del Banco Central y calcula que podría existir un faltante cercano a US$10.000 millones para completar el programa financiero de 2027.
La estimación vuelve a colocar en primer plano una cuestión clave para los mercados: cómo afrontará Argentina sus necesidades de financiamiento y refinanciación en los próximos meses.
Las reservas internacionales y la posibilidad de acceder al crédito son variables especialmente observadas por quienes siguen la evolución de la deuda argentina.
El cuarto factor señalado está relacionado con el riesgo político y electoral.
Según el informe, durante la última semana aumentó la atención del mercado sobre el escenario político de cara a las próximas elecciones. En ese contexto, el posicionamiento de Axel Kicillof como figura opositora aparece mencionado dentro de las variables que los inversores comenzaron a incorporar en sus expectativas.
El calendario electoral, de acuerdo con este análisis privado, podría adquirir un peso creciente sobre las decisiones financieras a medida que Argentina se acerque a 2027.
La evolución del indicador permite dimensionar el cambio.
En julio, el riesgo país había descendido hasta 402 puntos, su mejor registro durante la actual gestión presidencial. Desde entonces comenzó una trayectoria ascendente que, tras varias semanas de oscilaciones, lo llevó a superar los 640 puntos básicos. El lunes llegó a 641 puntos, según registros difundidos sobre la jornada.
El dato no implica por sí solo que Argentina haya perdido el acceso al financiamiento, pero sí señala que el mercado está exigiendo una prima de riesgo mayor para mantener exposición a los bonos soberanos argentinos.
El análisis de Fernando Marull y Asociados plantea que las presiones sobre el indicador podrían comenzar a moderarse en los próximos meses, aunque también advierte que el calendario electoral tendrá una influencia creciente sobre las expectativas.
La fotografía actual muestra, por lo tanto, una combinación de factores: señales económicas locales, condiciones financieras internacionales, necesidades de reservas y mayor incertidumbre política.
El desafío para el mercado será determinar cuánto de ese movimiento responde a factores transitorios y cuánto refleja un cambio más persistente en las expectativas sobre la economía argentina.
Ahora vos también podés mostrar tu comercio, emprendimiento o producto de manera simple, completamente online y sin intermediarios.