El oficialismo logró una amplia mayoría para reformar la Carta Orgánica del Banco Central y, poco después, consiguió la media sanción de la nueva Ley de Inocencia Fiscal. Ambas iniciativas ahora seguirán su camino legislativo.
El Gobierno de Javier Milei consiguió dos triunfos legislativos consecutivos en la Cámara de Diputados y logró avanzar con dos proyectos centrales de su agenda económica: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la modificación de la Ley de Inocencia Fiscal.
La primera iniciativa obtuvo 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones y será girada al Senado. El proyecto busca convertir la preservación del valor de la moneda en el mandato central del Banco Central y limitar severamente las herramientas mediante las cuales la entidad puede financiar al Estado.
Poco después, el oficialismo consiguió una segunda victoria: la nueva Ley de Inocencia Fiscal fue aprobada con 139 votos afirmativos, 110 negativos y dos abstenciones.
La reforma de la Carta Orgánica apunta a consolidar el principio de “emisión cero” como uno de los pilares de la política económica.
Entre sus principales cambios, el proyecto prohíbe los adelantos transitorios al Tesoro, limita los mecanismos de transferencia de utilidades del Banco Central y elimina la posibilidad de utilizar determinadas herramientas financieras para asistir al Estado nacional.
También se prohíben los préstamos a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires, además de la compra de títulos del Estado nacional en el mercado primario.
El texto establece, además, un mandato único para el Banco Central: preservar el valor de la moneda. La iniciativa elimina de sus atribuciones objetivos vinculados con la orientación del crédito y políticas crediticias diferenciadas.
Otro de los cambios busca reforzar la independencia del BCRA: para remover a su presidente y directores se exigiría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.
La discusión en Diputados expuso las diferencias entre oficialismo y oposición sobre el rol que debe cumplir el Banco Central.
Desde La Libertad Avanza se defendió la idea de que la entidad debe concentrarse en preservar el valor de la moneda y evitar que la emisión sea utilizada para financiar el gasto público.
La oposición, en cambio, cuestionó que la reforma pueda garantizar efectivamente la independencia del organismo y advirtió sobre los efectos que podría tener una política monetaria excesivamente rígida.
Miguel Ángel Pichetto sostuvo que el Banco Central debe estar subordinado al interés general y al rumbo definido por el Poder Ejecutivo, mientras que desde otros bloques se cuestionó la posibilidad de que la nueva legislación quede expuesta a modificaciones mediante decretos de necesidad y urgencia.
Después de aprobar la reforma del Banco Central, el oficialismo consiguió avanzar con otro proyecto económico: la nueva Ley de Inocencia Fiscal.
La iniciativa amplía considerablemente el universo de personas que podrán acceder al régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias. A diferencia del esquema vigente, podrán optar por esta modalidad todas las personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país, sin límites de ingresos ni patrimonio.
El plazo para acceder a los beneficios también se extiende hasta el 31 de diciembre de 2027.
Sin embargo, ARCA conservará sus facultades de fiscalización sobre los contribuyentes de mayor capacidad económica o relevancia recaudatoria.
El proyecto también redefine qué se considera una “discrepancia significativa”: será aquella que implique un aumento del impuesto determinado o una reducción de quebrantos de al menos el 15% respecto de lo declarado.
Además, quienes adhieran al régimen deberán realizar sus operaciones mediante el sistema financiero formal, utilizando medios autorizados por el Banco Central o la Comisión Nacional de Valores.
Entre los últimos cambios incorporados al dictamen aparece una reducción del 25% en las multas por infracciones formales para las PyMEs.
El oficialismo presentó ambas iniciativas como herramientas para ordenar la economía, reducir la inflación, fortalecer la moneda y simplificar el vínculo entre el Estado y los contribuyentes.
La oposición cuestionó el enfoque y sostuvo que las reformas podrían reducir la capacidad de control del Estado y favorecer a sectores de mayores ingresos.
En el caso de la Ley de Inocencia Fiscal, el debate fue particularmente duro. Mientras La Libertad Avanza defendió la necesidad de dar mayor confianza al contribuyente, desde la oposición se advirtió que el nuevo régimen podría dificultar la detección de evasores.
Con las dos votaciones, el Gobierno consiguió una señal política relevante en Diputados. Ahora deberá sostener esos acuerdos en el Senado, donde continuará el recorrido legislativo de las reformas.
Ahora vos también podés mostrar tu comercio, emprendimiento o producto de manera simple, completamente online y sin intermediarios.