Según CAME, los consumidores pagaron 3,9 veces más de lo que recibieron los productores, mientras las economías regionales enfrentan altas brechas y desafíos competitivos.
En diciembre de 2024, los precios de los agroalimentos se multiplicaron en promedio por 3,9 veces desde el productor hasta el consumidor, según el Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) de la CAME. Esto implica que por cada $1 recibido por el productor, el consumidor pagó $3,9. A pesar de esto, los productores apenas participaron en un 21% del precio final, una caída del 11,4% en comparación con noviembre.
En el sector frutihortícola, las 19 frutas y verduras relevadas mostraron un incremento promedio del 6,9 veces del precio de origen al de destino, con productos como la zanahoria y el tomate redondo liderando las mayores brechas. La zanahoria, por ejemplo, multiplicó su precio 10,2 veces, afectada por la sobreoferta y la falta de demanda. En contraste, los productos de origen animal como el pollo mostraron las menores brechas, con un aumento de solo 1,8 veces.
La apertura de importaciones, el alto costo de los insumos y la logística encarecen la producción local. Productos como la naranja enfrentan una competencia desleal por la entrada de frutas de países como España y Egipto, lo que provoca una caída del 18,9% en el precio al productor, mientras sube un 1,7% en góndola.
El pollo (1,8 veces), los huevos (2 veces) y la frutilla (2 veces) fueron los productos con las brechas más bajas. En el caso de la frutilla, los aumentos se deben al final de su temporada, con gran parte de la fruta proveniente de cámaras de frío. (Pergamino Virtual)