Una empresa de Salta fue víctima de un ataque cibernético que utilizó un troyano bancario para sustraer más de 22 millones de pesos. La fiscal Sofía Cornejo advierte sobre la creciente sofisticación de estas estafas y la importancia de tomar medidas de seguridad. En Pergamino, también se han registrado incidentes similares que están bajo investigación.
En junio de este año, una empresa de Salta fue víctima de una ciberestafa que resultó en la pérdida de más de 22 millones de pesos. El ataque fue perpetrado mediante un virus troyano bancario, que se infiltró en la computadora de la víctima y se activó en el momento en que el usuario ingresó a su home banking. Así lo detalló la fiscal penal especializada en ciberdelincuencia, Sofía Cornejo, quien sigue de cerca esta investigación.
Según Cornejo, el troyano permanecía dormido en la computadora hasta que el usuario accedía a su banco en línea. Una vez activado, el malware robaba los datos y tomaba control de las transacciones financieras, permitiendo a los delincuentes transferir grandes sumas de dinero sin que la víctima se diera cuenta. “Aunque el usuario crea que está operando en una página segura, el virus se activa y permite el acceso a la información sensible", explicó la fiscal en una entrevista.
Este tipo de ciberdelincuencia no es algo ajeno a nuestra ciudad. En Pergamino, se han registrado varios incidentes similares en los últimos meses. Uno de los casos más destacados, que aún se encuentra bajo investigación, involucra a un importante comercio de la Avenida Alsina dedicado a rectificaciones, donde se sospecha que se produjo un robo de gran magnitud mediante un esquema similar de virus troyano. Además, una reconocida concesionaria de automóviles ubicada en el cruce de nuestra ciudad también fue víctima de un ataque cibernético, lo que ha generado gran preocupación entre los comerciantes y empresarios locales.
Estos incidentes han puesto en alerta a las autoridades y a la comunidad, evidenciando la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad informática para proteger tanto a empresas como a particulares de este tipo de fraudes.
El dinero sustraído en el caso de Salta fue movido a través de al menos 30 cuentas bancarias, lo que ha complicado el proceso de rastreo y recuperación de los fondos. "Lo que hay que hacer es la trazabilidad, o seguir la ruta del dinero, para ver a dónde llegó", indicó Cornejo. Hasta el momento, se ha detenido a una persona en Salta que actuó como "mula bancaria", permitiendo que parte del dinero pasara por su cuenta. Sin embargo, no se considera que esta persona sea el creador del virus, ya que se sospecha que el verdadero responsable podría estar en Buenos Aires.
La rapidez en la respuesta de la fiscalía, las víctimas y las instituciones bancarias permitió que una cantidad significativa de dinero fuera recuperada antes de que se perdiera por completo. Aun así, este caso sirve como un llamado de atención sobre la necesidad de extremar las precauciones al operar en línea.