La ministra de Seguridad reglamenta la intervención de fuerzas federales ante impedimentos gremiales en empresas, respaldándose en la reforma laboral.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ha reglamentado un nuevo protocolo "antibloqueo" mediante la resolución 901/2024, publicada en el Boletín Oficial. Esta medida busca endurecer la respuesta estatal ante protestas sindicales que impidan el acceso a empresas.
El protocolo, que complementa la reforma laboral que penaliza los bloqueos como "injuria laboral grave", establece los siguientes puntos clave:
Este protocolo se alinea con el anuncio previo de Bullrich sobre la creación de un Comando Unificado Anti Bloqueos y piquetes para zonas estratégicas como Vaca Muerta y el puerto de Rosario. La medida busca equilibrar el derecho a huelga con el derecho al trabajo y la propiedad, argumentando un "interés federal" en asegurar la libertad de comercio e industria contra lo que el gobierno considera "turbaciones ilegítimas".
La implementación de este protocolo marca un cambio significativo en la política de seguridad frente a protestas laborales, generando debates sobre el alcance del derecho a la protesta y las facultades del Estado para intervenir en conflictos sindicales.