El humorista que marcó a una generación y enfrentó su batalla más dura.
El mundo del espectáculo argentino despide con profundo pesar a Salvador "Toti" Ciliberto, quien falleció a los 63 años tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. Recordado por su inconfundible humor en Videomatch y otros clásicos de la televisión, su legado trasciende la pantalla: fue un hombre que, tras haber tocado el éxito, enfrentó su mayor desafío fuera de los sets.
Atrás del carisma y la picardía que desplegaba en la televisión, Ciliberto libró una batalla silenciosa contra la adicción a la cocaína. En una entrevista con Gastón Pauls en Seres Libres, confesó cómo la droga se filtró en su vida en plena cumbre de su carrera. "Uno cree que ayuda a mantenerse, pero te atrapa", relató en su momento. Aunque logró vencer la adicción, las secuelas marcaron su salud hasta su desenlace.
Su carrera despegó en Videomatch, donde sus personajes y ocurrencias lo convirtieron en una figura querida por el público. Más allá de su papel en el humor, también incursionó en la conducción con Adivina Adivinador y en la actuación con participaciones en cine y teatro, destacándose en La Peluquería de Don Mateo y otras producciones de Gerardo Sofovich.
La muerte de Ciliberto vuelve a poner en foco el impacto devastador de las adicciones, especialmente en un mundo como el del espectáculo, donde la presión y la fama pueden volverse un arma de doble filo. "Si no me sacaba el Señor, yo nunca hubiera salido de ahí", admitió en su momento, resaltando el papel de su fe y su familia en su recuperación.
Toti Ciliberto deja un legado de risas, talento y una historia que invita a la reflexión. Su huella en la televisión y en el corazón de quienes lo conocieron perdurará más allá de su partida.